Para pintar abanicos de nácar o abanicos de seda uno de los aspectos más importantes a tener en cuenta es comenzar con una técnica que resulte cómoda y, a la vez, barata. Con la explicación que se dará a continuación se puede pintar un diseño con el que el abanico ganará en vistosidad, y al mismo tiempo se estará creando un bonito objeto decorativo.
Primeros pasos para decorar un abanico
Con estas instrucciones se pretende crear preciosos abanicos, pintándolos de una forma muy fácil y con unos diseños poco vistos. Una gran ventaja es que no se deberá desembolsar mucho dinero con esta técnica, ya que ni los materiales ni el tiempo a emplear son excesivos. Los abanicos deberán ser lisos, para poderlos trabajar mejor, y al mismo tiempo el resultado será óptimo.
Materiales: Pinceles del nº 2 y del nº 6. Botes de témperas, con los colores a elegir, que dependerán del modelo a pintar (en este caso verde, azul turquesa, ocre y rojo) Papel de calco de costura, si es posible que sea de color azul o amarillo, ya que éstos no dejan marcas. Un tarro pequeño con agua, para limpiar los pinceles Un trapito, para secar los pinceles. El modelo que vamos a pintar.
Lo primero que se hará es pintar el dibujo en el abanico, o calcarlo en el mismo. Para ello, se cogerá el abanico y se clavará en una madera con unos alfileres o clavitos muy delgados. Si se opta por calcar el dibujo, que en este caso será una flor, se recomienda hacerlo en papel de calco específico para telas, ya que no deja manchas, aunque siempre está la opción de pintarlo a mano, para lo cual se utilizará un lápiz de grafito.
Paso 1. Se clava el abanico con cuidado en una madera, la cual puede ser de aglomerado. Para hacer esto, se clava el primer clavo o puntilla en el centro, y se tensan con cuidado las esquinas, poniendo otro clavo en una de ellas y haciendo la misma operación seguidamente con la otra esquina.
Paso 2. Se escoge el color para comenzar a pintar, en este caso el azul turquesa, y se perfila el dibujo. Con este paso se logrará que el dibujo tenga volumen. Se escoge un color más claro para el tono del dibujo, optando por el ocre y el verde, con lo que se conseguirá un realce en el dibujo. El ocre se usará para los tallos de las flores y el verde para las hojas, cuidando siempre que, al impregnar el pincel, no haya un exceso de pintura, así como que no gotee el mismo, ya que se podría manchar el abanico. Se ha de tener en cuenta que, si esto sucede, estas manchas ya no podrán sacarse, tan sólo disimularse.
Continuar pintando el abanico
Los pistilos se pueden oscurecer con pinceladas azules, para crear una sensación de profundidad. Con el rojo se pueden pintar unos puntos o bolas los cuales darán al abanico mucha más vistosidad.
Fuente Aulafacil.com
